El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea publicó el día 13 la siguiente declaración:
Estados Unidos y sus países aliados sostuvieron las reuniones conspirativas de guerra nuclear tales como la de «grupo consultivo nuclear» y el «diálogo de disuasivo ampliado«, ocasiones en las cuales volvieron a soltar las retóricas amenazadoras contra la RPDC e insistieron en su «desnuclearización«.
Resulta una ilusión vana e irrealizable el hablar del desarme nuclear de la contraparte beligerante en el escenario destinado a politizar el uso de armas nucleares contra la RPDC y otros países regionales y discutir los proyectos concretos de su implementación.
El MINREX de la RPDC condena y rechaza severamente la alborotada confrontación nuclear de carácter colectivo de EE.UU., Japón y la República de Corea y el intento malsano de los países occidentales tendentes a imponer al Estado soberano violar su constitución en el escenario internacional. Y también da una advertencia a la consecuencia que se emanaría de la repetición de tales actos provocativos.
Las críticas verbales inútiles de EE.UU. y sus acólitos y su confabulación para la amenaza nuclear no ejercerán ningún efecto a la irreversible posición de la RPDC como poseedora de armas nucleares.
La «desnuclearización» ya es un hecho acabado definitivamente irreversible.
Últimamente, EE.UU. entrega en gran cantidad a la RC y Japón los pertrechos militares de diferentes tipos como el misil aire-aire ultramoderno y se enfrasca en el complot de guerra que simula el uso de armas nucleares. Esta realidad prueba con suficiencia la razón y la necesidad absoluta con que la RPDC debe enfrascarse con total entrega en el fortalecimiento de la capacidad de autodefensa tan indispensable para la seguridad del Estado.
La formación del escudo nuclear que la RPDC impulsa con audacia deviene un proceso legítimo para frenar la intervención y amenaza provenientes del exterior, garantizar la soberanía y seguridad del Estado y preservar la paz y estabilidad regionales.
Frente a la amenaza con uso de armas nucleares por parte de los países rivales que se hace cada día más real, se toman en todas las latitudes las medidas técnico-militares que aprovechan la capacidad y medios de todas las categorías de la RPDC.
Es firme e inconmovible nuestra determinación de controlar y administrar, en apego al principio de garantizar la seguridad y paz con la fuerza muy poderosa, con las armas nucleares la amenaza nuclear de los países rivales que pretenden poner en peligro la soberanía y seguridad absolutamente inviolables de la RPDC.
Por más que hagan esfuerzos desesperados, EE.UU., Japón y la RC no podrán cambiar jamás la posición actual de la RPDC, país poseedor de armas nucleares.
Nadie podrá alcanzar la «desnuclearización» que ya fue desaparecida para siempre en la corriente de la época.
Son irreversibles el aumento de armamentos nucleares de la RPDC y la capacidad de autodefensa basada en ellos, lo cual constituye una garantía segura para el mantenimiento de la estabilidad y la paz regionales.
