El estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, se reunió el día 28 con los veteranos y ameritados del tiempo de guerra que participan en las festividades del aniversario 73 de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria, y compartió el sentimiento cordial con ellos.
Estuvieron muy conmovidos los veteranos y ameritados de guerra por el júbilo de tener el momento feliz y honroso tan deseado, luego de tomar parte en las festividades del día de victoria en la guerra efectuadas con solemnidad en la capital Pyongyang.
El Secretario General llegó al lugar de filmación.
Todos los reunidos le rindieron de todo corazón el homenaje y agradecimiento al General sin par y gran padre quien abre nueva época del país próspero y el ejército poderoso que desean todas las generaciones de la patria glorificando de siglo en siglo la tradición de triunfo del 27 de julio, honor perenne de la patria, y el espíritu heroico.
El camarada Kim Jong Un respondió cordialmente a los veteranos y ameritados del tiempo de guerra, defensores que escribieron con su sangre la primera página de la biografía de la potencia y benefactores que prepararon el sostén espiritual de nuestro Estado que prosperará para siempre.
Dijo que conmemorar cada año con solemnidad el 27 de julio, día de victoria en la guerra, junto con la generación participante en la guerra, es una oportunidad significativa para infundir constantemente en las generaciones venideras el espíritu de autoestima que predominaba en la década heroica y la más preciosa verdad de la victoria y da gran ánimo a la lucha por nuevo triunfo.
Prosiguió que para nuestro Partido, Estado y pueblo es una gran alegría y estímulo tener a la generación triunfadora de guerra, personificación y testigo de la victoria milagrosa que registró en los anales de la patria la posición y prestigio heroicos de la patria a ser glorificados de generación en generación.
El camarada Kim Jong Un se fotografió junto a los veteranos y ameritados de guerra expresando la firme voluntad de edificar cuanto antes la potencia próspera deseada por la generación heroica del tiempo de guerra al mantener como eterno linaje de la revolución coreana las excelentes características y el mito de la fuerza más justa, creados en el fragor de la contienda severa de la década de 1950.
Tomando cordialmente las manos de los participantes que se le acercaban a porfía con gran emoción, deseó repetidamente buena salud a los veteranos y ameritados del tiempo de guerra que sirven de fuerza inagotable y sostén espiritual insubstituibles por nadie
