La Organización de Niños de Corea (ONC), agrupación política masiva de los niños escolares que son futuro y esperanza de nuestro Estado y pueblo, celebra el octogésimo aniversario de su fundación caracterizado por la sucesión y desarrollo gloriosos.
Durante 80 años desde la ONC como autóctona organización infantil de carácter revolucionario en los primeros días de la construcción del país, esta entidad se ha intensificado como fila de los revolucionarios y patriotas infantiles que dan firme continuidad al linaje de la revolución y patriotismo glorificando sus sagradas historia y tradición iniciadas en el monte Paektu.
Todos los habitantes del país están convencidos del radiante porvenir de nuestro Estado y nuestra causa en el aspecto dichoso y vigoroso de los miembros de la nueva generación que crecen como pilares del futuro de Corea cultivando a sus anchas sus aspiraciones y talentos en el regazo de nuestro Partido madre y la patria socialista. Y felicitan calurosamente a todos los integrantes de la ONC que celebran su fiesta.
El acto conmemorativo por el 80º aniversario de la fundación de la ONC tuvo lugar con solemnidad el día 6 en el capitalino Estadio Kim Il Sung bajo la gran atención y expectativa del Partido, el gobierno y el pueblo.
Asistió al acto el Mariscal Kim Jong Un, padre generoso de todos los niños escolares del país.
Cuando el Mariscal salió a la tribuna, se lanzaron las salvas y estallaron las estruendosas aclamaciones de los niños escolares como muestra de su máxima gloria y orgullo de celebrar esta efeméride con la presencia del más entrañable padre.
Todos los participantes dirigieron la gratitud al padre Mariscal quien presenta la labor para las nuevas generaciones como asunto importantísimo vinculado con el futuro de la revolución y el destino del Estado y se abniega para que los niños escolares vivieran dichosamente en el país tan digno, poderoso y próspero.
Los delegados de la ONC entregaron los ramos florales al Mariscal y le pusieron la pañoleta roja.
El Mariscal envió las felicitaciones cordiales a los miembros de la ONC que celebraban significativamente el día fundacional de su agrupación bajo la bendición de todo el país.
Estuvieron presentes en la ocasión Kim Jae Ryong, Ri Il Hwan, Ju Chang Il y Kim Sung Du, secretarios del Comité Central del PTC, el secretario jefe del Comité del PTC en la ciudad de Pyongyang, Kim Su Gil, los delegados de la ONC inclusive los participantes en la carrera de relevos con cartas de fidelidad, los delegados de los niños escolares coreanos residentes en Japón, los alumnos de las escuelas revolucionarias, los miembros de la ONC en esta capital, los instructores de la ONC a nivel de clase y los funcionarios de la Unión de la Juventud Patriótica Socialista.
Se efectuó la ceremonia de izar la bandera nacional de la RPDC.
Los ejemplares niños escolares izaron la bandera nacional en medio de la interpretación del himno nacional de la RPDC.
Contemplando la sagrada bandera nacional que se izaba en medio de la sublime veneración, todos los participantes redoblaron la determinación de glorificar generación tras generación la dignidad y el honor de la gran patria más hermosa en este globo terráqueo.
El Mariscal recibió las cartas de fidelidad que le dirigían los delegados infantiles reflejando los votos infinitos y juramento de sucesión de los niños escolares de todo el país.
El discurso de la ocasión estuvo a cargo del secretario del CC del PTC, Ju Chang Il.
Ju dijo que los miembros de la ONC celebran con alegría y felicidad el día de fundación de su agrupación, lo que deviene una gloria posible en el regazo de nuestro Partido madre que se empeña por construir con antelación una sociedad ideal de prosperidad con el amor y sinceridad a las generaciones venideras. Y se refirió a la gloriosa historia de 80 años de la ONC que vino coronando con la fidelidad patriótica todos los anales de su fundación y desarrollo.
Gracias al padre Mariscal quien presenta la política socialista para los niños escolares como invariable política del Partido y el Estado y se esfuerza para que ellos cultiven a sus anchas su aspiración y habilidad estudiando a su plenitud y creciendo a palmos, los miembros de la ONC se preparan como revolucionarios y patriotas infantiles que avanzan con pasos firmes por el único camino de patriotismo.
Y reflejando el unánime sentimiento de todos los niños escolares, maestros y padres, dirigió el saludo de más calida gratitud al Mariscal quien les dispensa toda clase de amor y benevolencia formándolos como verdaderos hijos de la patria socialista.
La nueva época de la prosperidad de la patria, en que se transforma lo todo de ese territorio, lleva hacia el futuro más radiante el sueño hermoso y deseo de los integrantes de la ONC, agregó y llamó a éstos a prepararse más firmemente como reservas de la construcción socialista.
El estimado padre Mariscal Kim Jong Un pronunció un discurso significativo de felicitación con motivo del aniversario 80 de la fundación de la ONC.
«Nuestros enorgullecedores miembros de la Unión de Niños:
Hoy es el 6 de junio, fiesta de ustedes.
En estos momentos el país entero congratula por el octogésimo aniversario de la Unión de Niños a todos sus miembros, valiosos hijos e hijas de nuestro pueblo y futuros protagonistas de Corea.
Me reconforta mucho ver a ustedes, tan lozanos y enérgicos.
Compañeros:
Viendo a ustedes, superamos duras pruebas, deseamos que las generaciones venideras sean más felices, sin envidiar nada a nadie, creamos más y construimos con más empeño. Esta es la trayectoria y el secreto de la prosperidad de nuestro país.
Amados integrantes de la unión:
Cuanto más se acumulan sus conocimientos, se robustecen con buena salud y se acrecienta su virtud de ayudar y guiar uno a otro, tanto más se fortalece nuestro país y rebosan las risas en las calles, aldeas, puestos de trabajo y familias del país entero. Ustedes lo deben tener bien presente.
En un futuro se encargarán con firmeza de los quehaceres de este país.
Les pido encarecidamente que no se enfermen, sean leales a los padres, se apliquen al estudio y sean ejemplares en la vida organizativa.
Hoy estoy contento como nunca antes, porque confío en que ustedes mismos remozarán y embellecerán a nuestra patria.
Compañeros:
Avancemos todos vigorosos hacia el futuro como dignos hijos e hijas de Corea.«
Terminado el discurso del Mariscal, los niños escolares tan conmovidos por el gran amor y confianza del generoso padre volvieron a dar efusivas aclamaciones: «¡Viva!«.
Todos ellos tomaron el juramento de quedar fieles al padre Mariscal.
Juraron con solemnemente que serán fidedignos trabajadores del país y verdaderos hijos tan fieles a la patria al estudiar con afán por la Corea guardando siempre en lo profundo de su corazón la gratitud al Partido madre.
A continuación, hubo la marcha de los integrantes de la nueva generación.
Con la columna de bandera nacional de la RPDC al frente, los niños escolares dieron pasos de fidelidad y recompensa enarbolando la bandera de la ONC.
Avanzaron también las columnas de las escuelas revolucionarias y las provinciales llenas de elevado entusiasmo de glorificar para siempre la gloriosa tradición del Cuerpo Infantil del período de guerra antijaponesa y ser protagonistas de la potencia próspera dotados de ferviente patriotismo y de ricos conocimientos, nobles virtudes y buena salud.
Estremecieron al cielo de junio las estruendosas aclamaciones que daban los participantes como muestra de la férrea determinación de todos los niños escolares del país de seguir solamente al Mariscal quien asegura el sueño y aspiraciones de las generaciones venideras y el futuro radiante del país y de prepararse para siempre por la patria socialista.
El acto conmemorativo finalizó con la canción «El Mariscal Kim Jong Un es nuestro padre» que cantaron en coro todos los reunidos en reflejo de la infinita gratitud de todos los miembros de la ONC hacia el padre Mariscal quien hizo celebrar el 6 de junio de cada año como fiesta de todo el país y entrega las felicidades envidiables.
El Mariscal bendijo el radiante futuro de los miembros de la ONC agitando su mano hacia ellos, fidedignos sucesores de la revolución que darán firme continuidad al linaje de la causa del Juche.
Este acto conmemorativo sirvió de un motivo significativo que ha demostrado bien el aspecto orgulloso e ímpetu de los niños escolares coreanos que crecen como pilares del futuro de la Corea socialista bajo la dirección del Mariscal y dio más estímulo a todos los habitantes del país que se empeñan por adelantar el futuro radiante de la prosperidad estatal con la confianza en sí mismos y el entusiasmo redoblado,
