Desde tiempos inmemoriales nuestros antecesores obtuvieron la seda de los capullos y la utilizaron para confeccionar vestidos.
Ya desarrollaron la técnica de producción de seda en el tiempo antiguo, y empezaron a tejer buena tela de seda en el período de Coryo (918 – 1392). La seda de Coryo era conocida en los países vecinos.
Según decían, la seda coreana era más cara que el oro por su lustre suave, tacto agradable y delicadeza
En los vestigios antiguos en el municipio Rangnang de la ciudad de Pyongyang y sus alrededores fueron descubiertos un rollo de seda bordada y piezas de vestido de seda decorado con hilos colorados. La mayoría de estos fueron tejidos densamente. Esto muestra que en nuestro país la técnica de producción de seda llegó al nivel considerable.
Dado que la primera tela tejida en nuestro país era la de cáñamo, probablemente la tela de seda fue hecha con el similar telar manual.
Los métodos de tejer incluyen el tejido plano, el sargado y el torcido.
Cuando tejían hilos crudos de los capullos, no cocieron estos suficientemente para no eliminar toda la sericina. La seda tejida de esta manera no era demasiado suelta, pero tirante.
Hoy también, nuestro pueblo prefiere los vestidos tradicionales hechos de seda como chima y jogori y paji y jogori, que son cómodos de ponerse en la vida diaria y se ven elegantes y airosos.
Nuestros antepasados también adoptaron la técnica de estampado en la seda.
El estampado se refinó más con el desarrollo de varias tecnologías
La tradicional técnica de producción de seda es registrada como un patrimonio cultural inmaterial nacional.
Hoy, se elaboran variedades de productos de seda en nuestro país.
La presentación científico-técnica y el seminario efectuados en octubre del año pasado con el tema de “Productividad de capullos y mejora de la calidad de tela de seda” sirvió de una buena oportunidad para introducir avanzados métodos de sericultura y desarrollar productos de seda de buena calidad
