Con motivo del 81º aniversario de la liberación de la patria, el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, visitó el día 14 el Cementerio de Mártires Revolucionarios en el Monte Taesong.
Le acompañaron los miembros del Presidium del Buró Político del Comité Central del PTC y otros cuadros del Partido, el Gobierno y las instituciones de las fuerzas armadas, los directivos del CC del PTC, el Presidium de la Asamblea Popular Suprema, el Consejo de Ministros, los comités, ministerios y órganos centrales, así como los comandantes del Ejército Popular de Corea (EPC).
Estaba enfilada la Guardia de Honor del EPC.
Se interpretó el himno nacional de la República Popular Democrática de Corea.
En medio de la ejecución de la música de la ocasión fue depositada una ofrenda floral en nombre del camarada Kim Jong Un.
Se colocaron las otras en nombre del CC del PTC, el Comité de Asuntos Estatales, el Presidium de la APS y el Consejo de Ministros, de la RPDC.
El camarada Kim Jong Un guardó, junto con todos los participantes, un momento de silencio en memoria de los mártires revolucionarios quienes dedicaron su preciosa vida a la sagrada lucha por la soberanía, independencia y prosperidad de la patria.
Se realizó un desfile de la guardia de honor del EPC.
El camarada Kim Jong Un dijo que sirven del patrimonio ideo-espiritual y la noble herencia revolucionaria a ser mantenidos de generación en generación, el firme espíritu independiente y las proezas inmortales de los revolucionarios de la primera generación quienes salvaron el país y la nación y rescataron la dignidad mediante la ensangrentada resistencia llevándose la noble misión por el destino de la patria y los descendientes.
Prosiguió que el ideal hermoso al comunismo, la firme convicción revolucionaria y el indoblegable espíritu de lucha de los combatientes revolucionarios antijaponeses inspiran hoy la eterna vitalidad a la trayectoria de lucha de nuestro pueblo que construye una potencia próspera a que aspiraban tanto los mártires.
Confirmó que saldrá siempre victoriosa la causa del gran pueblo coreano que continúa generación tras generación el espíritu revolucionario y la noble concepción de vida de los combatientes.
A continuación, el camarada Kim Jong Un estuvo al frente de la lápida de recuerdo de los mártires revolucionarios antijaponeses.
Guardó un momento de silencio tras depositar una racita de flor ante la lápida como testimonio de reverencia a los mártires revolucionarios antijaponeses conocidos o desconocidos que hicieron aporte a la realización de la causa histórica de liberación de la patria en fiel apoyo a la idea y la dirección del gran Líder, camarada Kim Il Sung.
Pasando revista al grupo escultórico de tres personas que describe la lucha heroica de los miembros del Ejército Revolucionario Popular de Corea y la lápida con inscripciones de nombres de numerosos mártires, señaló que sus figuras y méritos enorgullecedores están guardados en los anales aunque los restos mortales de quienes ofrendaron la juventud a la revolución en aras de rescatar la dignidad y libertad de la patria y el pueblo, se dispersaron en los lugares desconocidos.
Y rindió tributo deseando que la generación iniciadora de la revolución coreana, que creó las tradiciones revolucionarias del Paektu y lo legó a las generaciones venideras, se eternice en la plataforma de honor y dignidad junto con el avance y desarrollo del socialismo al estilo coreano que sale con victorias
