El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 2 una declaración que sigue:
Hace poco, en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se volvió a aprobar coercitivamente una «resolución» ilegal que cuestiona malignamente el verdadero aspecto de los derechos humanos de la RPDC.
Esta «resolución» inventada por los países acostumbrados al veto a nuestro Estado es un documento políticamente falso lleno de datos engañosos e intrigantes que tergiversan totalmente nuestra política sobre la garantía de los DDHH auténticos y su situación actual.
El MINREX de la RPDC condena y rechaza categóricamente calificando la aprobación de la «resolución de DDHH» anti-RPDC de una grave provocación política contra la dignidad y soberanía de nuestro Estado.
En nuestro país donde el Estado se responsabiliza totalmente de los derechos y bienestar del pueblo y los fomenta, se afianzan los genuinos derechos humanos que convienen estrictamente a la demanda independiente e interés de las masas trabajadoras.
El escándalo de «DDHH» que se arma rutinariamente en la escena de la ONU por las fuerzas hostiles habituadas en la visión parcial y malsana sobre la RPDC no representa la opinión pública de la sociedad internacional aspirante a la justicia e igualdad y el sistema de debate opcional de la situación de los DDHH de los países individuales deviene un acto que contraviene al espíritu de la Carta de la ONU que estipula los principios de la igualdad de soberanía y la no intervención en los asuntos internos.
El comportamiento habitual de adopción de la «resolución de DDHH» anti-RPDC que perdura más de 20 años, es una miniatura que deja saber la lamentable situación actual de la escena de los DDHH de la ONU que va contaminándose extremadamente por la politización, el carácter opcional y la pauta de doble rasero.
Hoy día, le tocan al Consejo de DDHH de la ONU como una tarea inminente averiguar rigurosamente los archi-crímenes antiéticos que se generan debido al terrorismo estatal y la violación de soberanía de las fuerzas hegemónicas, y tomar las medidas sustanciales destinadas a censurar la culpabilidad.
En toda la extensión geográfica del Medio Oriente se reportan sucesivamente las mortandades que dejarán boca abierta a los crímenes antiéticos perpetrados en la Segunda Guerra Mundial y ocurre como algo cotidiano la muerte trágico de ciento y decenas de personas por el arma teleguiada a precisión que tomó su blanco a los niños que deben ser protegidos en cualquier caso.
Por la codicia agresiva de las fuerzas hegemónicas se infringen cruelmente las reglas del derecho internacional y el orden y la invasión contra la soberanía estatal se extiende a la violación de derechos humanos, realidad severa que hace entender al mundo lo que la defensa de la soberanía estatal es directamente la protección de DDHH.
Es inmutable la posición de la RPDC de resguardar por todos los medios la dignidad y la soberanía del Estado y los derechos e intereses del pueblo frente a la amenaza de toda índole y las maniobras intrigantes de las fuerzas hostiles.
Será calculado sin falta el comportamiento mal intencionado de los cómplices que, al obedecer ciegamente a las fuerzas hostiles, tomaron parte en la calumnia e insulto atrevidos al régimen social de nuestro Estado más popular y justo.
En el futuro también, la RPDC quedará fiel a su responsabilidad y misión para garantizar firmemente la tranquilidad, el bienestar y el derecho a la vida auténtica de su pueblo.
