La jefa de departamento del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, Kim Yo Jong, hizo pública el día 10 una declaración titulada «Es firme la voluntad de nuestro Estado de preservar la paz y seguridad de la Península Coreana y la región» que señala abajo:
Debido a la locura de los brutales bribones internacionales, se destruye a toda prisa la estructura de seguridad global y ocurren disturbios a causa de las guerras por doquier de este globo terráqueo. En tal circunstancia crítica, los ejercicios bélicos EE.UU.-República de Corea (RC), que se desarrollan en la RC, causarán el resultado de destruir más la estabilidad regional.
Los países enemigos comenzaron desde el día 9 los ejercicios militares conjuntos de gran envergadura Freedom Shield volviendo a mostrar concentradamente su veto innato y su habitual política hostil contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
Este adiestramiento se desarrollará día y noche durante más de 10 días en todas las esferas de tierra, mar, aire, cosmos y la cibernética de la RC con la participación de los efectivos militares de ambos países inclusive más de 18000 uniformados de la RC. Sin duda alguna, esto no es un «juego militar«, sino el ensayo de guerra de carácter provocativo y agresivo de quienes conspiran y planean la confrontación con nuestro Estado.
También esta vez, los enemigos volvieron a describir sus maniobras como las «anuales» y «defensivas». Pero, por encima del pretexto y los factores de entrenamiento, no se cambia nunca su evidente carácter conflictivo como ejercicios de guerra de gran envergadura que perpetran los entes más hostiles en nuestras narices.
En los últimos años se han suplementado considerablemente los ejercicios de mando y movilidad al aire libre para aplicar y adiestrarse nuevos manuales y métodos de guerra moderna inclusive el factor nuclear conforme a la situación de la Península Coreana y agrandado su peligrosidad. También este año se complementan los factores militares más reales y provocativos como la guerra informática y la tecnología de inteligencia artificial, lo que deviene otra prueba del carácter conflictivo del presente adiestramiento.
Las últimas crisis geopolíticas del globo terráqueo y los múltiples eventos internacionales evidencian que no hay diferencia entre la defensa y el ataque y entre el entrenamiento y la guerra real en todas las maniobras de las fuerzas militares de campaña que perpetran los países enemigos. Y también enseñan la necesidad de reprimirlas no con las medidas de respuesta o las proporcionales, sino con una ofensiva superpotente de carácter preponderante y preventivo.
Nuestro Jefe de Estado ya declaró que el ataque más poderoso constituye el disuasivo más confiable y esto es la ley y verdad irrefutables.
La demostración del poderío militar de las fuerzas hostiles que se desarrolla en la cercanía de la esfera de seguridad y soberanía de nuestro Estado podrá causar quizás una horrible consecuencia inimaginable.
Los enemigos no tienen que tratar de probar jamás nuestra paciencia, voluntad y capacidad.
Observaremos en qué grado van a tocar los enemigos la seguridad de nuestro Estado y qué payasada van a escenificar.
Controlaremos perfectamente las amenazas estratégicas de la seguridad del Estado y la región valiéndonos de la fuerza destructiva y el ejercicio responsable de su capacidad disuasiva de todos los medios especiales que serán más predominantes.
Y les daremos a conocer de manera continua y repetitiva la noción sobre nuestro disuasivo de guerra y su fatalidad.
La paz duradera del país la defenderemos con la destructividad formidable a que los enemigos no pueden atreverse a responder.
Es absolutamente inviolable la esfera de seguridad de la RPDC y es firme la voluntad de nuestro Estado de preservar estrictamente el ambiente de seguridad de la Península Coreana y la región.
